Los enólogos y consumidores de vino buscan cada vez más vinos con un contenido bajo o nulo SO2 añadido (dióxido de azufre). Sin embargo, el dióxido de azufre encuentra aplicación en la elaboración del vino debido a sus propiedades antioxidantes y antisépticas.
A lo largo de todo el proceso de vinificación, desde la vendimia hasta el transporte del vino, nuestras innovadoras soluciones microbiológicas ayudan a los enólogos a reducir las adiciones de SO2 sin comprometer la calidad del vino.
Nuestras soluciones pueden utilizarse:
- Como agentes de biocontrol y bioprotección para limitar el desarrollo de microorganismos contaminantes y los consiguientes defectos
- Durante la fermentación del vino, con levaduras productoras de acetaldehído (y de SO2) de bajo a nulo, mejorando la eficacia de la adición de anhídrido sulfuroso (al limitar la fijación), y reduciendo así la necesidad de adición
- Para evitar la oxidación del mosto y del vino.
- Para garantizar la estabilidad microbiológica de los mostos y de los vinos.
La mayoría de nuestros productos están autorizados para su uso en vinificación natural y ecológica.